La hipnosis como alternativa

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La hipnosis como alternativa

Uno de los avances más importantes que han facilitado la comprensión de la mente ha sido el descubrimiento de la hipnosis y de los procesos inconscientes.

Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, comenzó su carrera interesándose por la hipnosis y su uso en la psicoterapia. Gracias a la hipnosis, Freud descubre el gran potencial que tiene el inconsciente y sus mecanismos, en los cuales posteriormente desarrolló el psicoanálisis. Esta corriente psicológica obtuvo mucha popularidad a comienzos del siglo XX, tanta, que la hipnosis pasó casi desapercibida y no fue hasta que en 1930 el doctor psicólogo Clark L. Hull, estudió la hipnosis en un laboratorio dándole un nuevo empuje en un campo más experimental y científico.

En la actualidad, la hipnosis tiene imagen negativa en parte causada por los hipnotizadores de teatro y la difusión mediática que mistifican este estado natural de la mente convirtiéndolo en un show de poder y magia. En realidad, la hipnosis no tiene nada de mágico, y mucho más lejos de la realidad está el poder que el hipnotizador clama tener.

La hipnosis es un estado natural de la mente similar al estado de concentración, de relajación, y del sueño a las cuales todas las personas tienen la capacidad de acceder.

El hipnotizador, combina técnicas para focalizar la atención de la persona hasta el punto en el que ésta puede acceder a un estado alterado de conciencia. Este estado alterado de conciencia, también llamado trance hipnótico, es el que nos permite contactar con los procesos inconscientes y finalmente realizar los cambios deseados.

¿Por qué emplear la hipnosis para acceder a los procesos inconscientes y realizar los cambios en la personalidad?

Recordar una situación problemática repetitiva del pasado ante la cual reaccionamos siempre de la misma manera, y que ahora en el presente se vuelve a revivir una y otra vez. El cerebro tiene dos formas de procesar la información: una consciente, cuyo proceso es la lógica que permite razonar, analizar y emitir juicios sobre lo que es bueno y malo; y otra inconsciente cuyo proceso es el analógico, en el cual opera funcionando como depósito de todas las experiencias multidimensionales adquiridas a lo largo de la vida. En las decisiones tomadas conscientemente siempre existe la presencia de una fuerte influencia inconsciente de la cual no somos conscientes (valga la redundancia); por ello no controlamos nuestras reacciones al gusto de nuestro yo consciente, y nos cuesta cambiar, aunque nos lo propongamos y nos esforcemos por lograrlo.

Para comprender la importancia de la posibilidad de acceder a los procesos inconscientes podemos utilizar el recuerdo del primer día conduciendo un coche. Al principio es el consciente el que está procesando toda la información interior de la conducción: cómo coordinar los pedales del freno, acelerador, y embrague, el volante, la palanca de cambios, y la información exterior como peatones, semáforos, y calles. Al comienzo es complicado prestar atención a todos estos acontecimientos a la vez, ya que el consciente no puede realizar tantos procesos simultáneamente. Conforme se practica la conducción del vehículo se comienza a integrar paulatinamente toda esta información al inconsciente, y éste ultimo sí puede procesar simultáneamente todas las tareas que implica la conducción para dejar libre al consciente y ocuparlo en otras cosas como, qué vamos a hacer al llegar al destino, cambiar la estación de radio, hablar con los pasajeros, observar el GPS, e incluso hablar por teléfono. Al aprender cualquier cosa, primero pasa por el procesamiento consciente y luego se integra al inconsciente.

Esta manera de aprender tiene sus ventajas y desventajas. La ventaja es que cuando se integra un aprendizaje, el consciente se libera para concentrarse en otras tareas mientras el inconsciente realiza las tareas que poseen una mayor complejidad. Pero existe una desventaja en este mecanismo de integración: si por algún motivo externo o interno se integra de forma no-ideal una información, ésta se repetirá una y otra vez. Por lo tanto si aprendemos una conducta errónea en una determinada situación, el inconsciente repetirá esa conducta siempre que esté expuesto a dicha situación, o una similar.

El gran beneficio que tiene la hipnosis, es que facilita el crear el puente entre el consciente y el inconsciente, de manera que se pueda nuevamente acceder al inconsciente para poder modificar un comportamiento o una emoción no deseados.

La hipnosis actualmente está reconocida en el campo de la psicología clínica como la herramienta más efectiva para facilitar y potenciar los cambios personales deseados. No sólo está cobrando popularidad en el campo psicológico sino también en el campo médico, ya que la hipnosis está comprobada científicamente como una herramienta para reducir y controlar el dolor, así como potenciar el sistema inmunológico del cuerpo y ayudar a combatir las enfermedades.

By | 2016-12-10T22:33:13+00:00 junio 11th, 2013|Categories: Hipnosis, Psicoeducación|Tags: , |1 Comment

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Psicólogo, formador e investigador. En su consulta en Madrid ofrece sesiones psicoterapeuticas que se encuentran a la vanguardia en el campo de la psicología. Facilita el aprendizaje potenciando los recursos personales para superar dificultades y mejorar la calidad de vida.

One Comment

  1. Antonio González 15/03/2016 at 8:43 pm

    HOLA,ALESSANDRO. SE TE HA OLVIDADO MENCIONAR A MILTON ERICKSON……QUÉ TE PARECE SI REESCRIBES TU ARTÍCULO Y LO CITAS. AL MENOS.

    POR LO DEMÁS, ME GUSTARÍA SABER ALGO DE ESE CURSO QUE IMPARTES EN EL INSTITUTO. SI ME MANDAS EL MATERIAL TE LO AGRADEZCO. Y ALGÚN DISCO TUYO DE CUENCOS TIBETANOS ¡¡¡
    ME GUSTARÍA IR Y TENER ALGUNA PEQUEÑA CHARLA CONTIGO SOBRE MINDFULNESS

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